Apadrinar un niño

Tu donación de Q100 mensuales traerá esperanza y cambios a la vida y comunidad de tu niño apadrinado. A través de tu patrocinio, FH podrá ayudar a toda su comunidad proporcionando alimentos, capacitaciones culinarias y pecuarias, una mejor educación, agua limpia y ayuda en tiempos de crisis. Elige a un niño o niña para apadrinar y luego llena el formulario que aparecerá.

Deseamos crear relaciones que motiven y den fuerza y ánimo a la niñez que vive en situación vulnerable. ¡Bien hecho! Gracias por tu deseo de apoyar.

Apadrinar un niño

Juan
Raymundo

Le gusta jugar fútbol con sus amigos y su clase de dibujo en la escuela.

Por las tardes ayuda a su mamá barriendo la casa.

Xix,
Quiché.

320-352-0125

Apadrinar un niño

Francisco
Ramírez

Tiene 15 años, su clase favorita es matemáticas y le gusta jugar fútbol.

Ayuda en las tardes cuidando los animalitos de sus papás.

Actxumbal,
Quiché.

320-072-0320

Apadrinar un niño

María
Castro

Tiene 14 años y les gusta mucho jugar fut y su clase favorita es matemáticas.

Por las tardes ayuda a su mamá barriendo la casa

Xix,
Quiché.

320-352-0105

Apadrinar un niño

Juan Carlos
Morales

Tiene 10 años, le gusta mucho su clase de dibujo en la escuela.

Ayuda cuidando a sus hermanitos y barriendo la casa en las tardes.

Rosario Italia,
Alta Verapaz.

320-521-0022

Apadrinar un niño

Jacinto
Sanchez

Tiene 14 años y le gustan un montón jugar futbol con sus amigos

Por las tardes ayuda a cuidar a su hermanito

Cajixay,
Alta Verapaz.

320-055-0214

Apadrinar un niño

Diana
López

Tiene 11 años, le gusta mucho la clase de matemáticas y jugar básquet en el recreo.

Por las tardes ayuda en su casa, lavando trastos

Santo Domingo,
Huehuetenango.

320-405-0204

Apadrinar un niño

Angelica
Acabal

Tiene 7 años, le gusta jugar fut y está en preprimaria; su clase favorita es dibujo.

Vive con sus papás y seis hermanos.

Xix,
Quiché.

320-352-0200

Apadrinar un niño

Pablo
Saquil

Tiene 11 años, su clase favorita es la de dibujo y le gusta jugar Fut con sus amigos de la escuela. 

En las tardes ayuda a sus papás acarreando leña para la casa.

Satexa,
Alta Verapaz

320-062-0228

Apadrinar un niño

Ana
Toc

Tiene 10 años, está en 3ro. primaria y le gusta mucho la clase de dibujo.

En las tardes ayuda a su mamá cuidando a sus dos hermanitos.

Chicujal,
Alta Verapaz.

320-069-0121

Apadrinar un niño

Diego
Raymundo

Tiene 15 años, le gusta un montón su clase de matemáticas y jugar fútbol en el recreo

También le gusta ayudar a su mamá acarreando leña después de hacer tareas.

Actxumbal,
Quiché.

320-072-0446

Apadrinar un niño

Fredy
Xi

Tiene 13 años, le gusta mucho jugar fútbol en la escuela y su clase de matemáticas.

Ayuda a su mamá acarreando leña para la casa en las tardes.

Paapa,
Alta Verapaz.

320-066-0454

Apadrinar un niño

Deisy
López

Tiene 11 años, está en 4to primaria y le gusta jugar futbol con sus amiguitos de la escuela.

Por las tardes ayuda a su mamá con la limpieza de la casa

Caserío Morales,
Huehuetenango

320-451-0067

Apadrinar un niño

Vilma
Morales

Tiene 9 años, le gusta jugar Básquet con us amigas y su clase favorita es dibujo. 

Está en 2do primaria y en las tardes ayuda cuidando a sus 2 hermanitos

Siete Caminos,
Huehuetenango.

320-424-0040

Apadrinar un niño

Juan
Corio

Tiene 17 años y está en 3ro básico, su clase favorita es matemáticas. 

Le gusta jugar con sus hermanitos menores enseñándoles softbol.

Actxumbal ,
Quiché

320-072-0077

Apadrinar un niño

Yoni
Vásquez

Tiene 14 años, le gusta la clase de lenguaje y jugar fútbol con sus amigos.

Vive con sus papás y les ayuda juntando leña para cocinar

Villa Hortencia II,
quiché.

320-057-0169

Apadrinar un niño

Jesús
Itzep

Tiene 6 años y le gusta un montón dibujar y pintar en la escuela

Ayuda a sus papás acarreando madera que les sirve en la casa

Xix,
Quiché

320-352-0208

ESTAMOS ENFOCADOS
EN LOS NIÑOS

Creemos que cuando una comunidad está equipada para cuidar a sus miembros más vulnerables, todos son cuidados y se elimina la pobreza. Por eso que buscamos desarrollar  comunidades – enfocándonos en los niños. Uno de los indicadores más importantes de que las familias, las iglesias y los líderes comunitarios están haciendo un buen trabajo, se ve reflejado en el bienestar de sus niños. Cuando equipamos a las comunidades con las herramientas y los recursos que necesitan para cuidar a sus propios hijos, las capacitamos para que inviertan en su propio desarrollo.