Apadrinar un niño

Tu donación de Q100 mensuales traerá esperanza y cambios a la vida y comunidad de tu niño apadrinado. A través de tu patrocinio, FH podrá ayudar a toda su comunidad proporcionando alimentos, capacitaciones culinarias y pecuarias, una mejor educación, agua limpia y ayuda en tiempos de crisis. Elige a un niño o niña para apadrinar y luego llena el formulario que aparecerá.

Deseamos crear relaciones que motiven y den fuerza y ánimo a la niñez que vive en situación vulnerable. ¡Bien hecho! Gracias por tu deseo de apoyar.

Apadrinar un niño

Ayda
Tzub

Le gusta jugar escondite con sus amigos y sus clase de dibujo en la escuela.

Por las tardes le gusta ayuda a su familia en casa.

Santo Tomas Chajaneb
Alta Verapaz.

320-129-0004

Apadrinar un niño

Ervin
Cuc

Tiene 10 años, está en primero primaria y le gusta jugar fútbol.

En las tardes ayuda a sus mamá a limpiar la casa.

Chamisun,
Alta Verapaz.

320-241-0566

Apadrinar un niño

Ana
Rodriguez

Tiene 17 años y les gusta mucho jugar fútbol y su clase favorita es lenguaje.

Por las tardes ayuda a su mamá lavando los trastes.

Nama,
Quiché.

320-054-0033

Apadrinar un niño

Rune
Acabal

Tiene 5 años, está en preprimaria y su clase favorita es dibujo.

En las tardes ayuda a su mamá a barrer y su juego favorito es el fútbol.

Xix,
Quiché.

320-352-0246

Apadrinar un niño

Jacinto
Sanchez

Tiene 14 años y le gustan un montón jugar futbol con sus amigos

Por las tardes ayuda a cuidar a su hermanito

Cajixay,
Alta Verapaz.

320-055-0214

Apadrinar un niño

Yanely
Tojin

Tiene 5 años, le gusta mucho la clase de dibujo y jugar con sus hermanos.

Por las tardes ayuda en su casa, lavando trastos

Xix,
Ixil.

320-352-0249

Apadrinar un niño

Francisco
Guzman

Tiene 6 años, fútbol, su clase favorita es dibujo.

En las tardes le gusta ayudar a su mamá a barrer la casa.

Janlay
Quiché

320-067-0235

Apadrinar un niño

Cristian
Tut

Tiene 6 años, su clase favorita es la de dibujo y le gusta correr.

En las tardes ayuda a su mamá a barrer la casa.

Santa Elena Chamelco,
Alta Verapaz

320-222-0192

Apadrinar un niño

Dymenson
Xi

Tiene 5 años, está en preprimaria y le gusta mucho la clase de dibujo y jugar fútbol.

En las tardes ayuda a su mamá a barrer en casa.

Granadilla,
Alta Verapaz

320-127-0011

Apadrinar un niño

Julia
Castro

Tiene 6 años, su materia favorita es dibujo y le gusta mucho jugar.

También le gusta ayudar a su mamá a barrer la casa.

Xix,
Quiché

320-352-0262

Apadrinar un niño

Heledy
Butz

Tiene 4 años, le gusta mucho jugar muñecas en la escuela y su clase de dibujo.

Ayuda a su mamá a barrer en casa.

Granadilla,
Alta Verapaz.

320-127-0017

Apadrinar un niño

Lindsay
Domingo

Tiene 10 años, está en segundo primaria y le gusta jugar fútbol con sus amiguitos de la escuela.

Por las tardes ayuda a su mamá a lavar trastos.

Santo Domingo,
Huehuetenango

320-405-0208

Apadrinar un niño

Vilma
Morales

Tiene 9 años, le gusta jugar Básquet con us amigas y su clase favorita es dibujo. 

Está en 2do primaria y en las tardes ayuda cuidando a sus 2 hermanitos

Siete Caminos,
Huehuetenango.

320-424-0040

Apadrinar un niño

Daira
Xol

Tiene 8 años, está en Pre-primaria. 

Le gusta jugar muñecas y por las tardes ayuda a su mamá a barrer la casa.

Chirreocob,
Alta Verapaz.

320-252-0022

Apadrinar un niño

Yoni
Vásquez

Tiene 14 años, le gusta la clase de lenguaje y jugar fútbol con sus amigos.

Vive con sus papás y les ayuda juntando leña para cocinar

Villa Hortencia II,
quiché.

320-057-0169

Apadrinar un niño

María
Acabal

Tiene 5 años y le gusta un mucho la clase de dibujo y jugar en la escuela.

Ayuda a su mamá a lavar ropa en casa.

Xix,
Quiché

320-352-0250

ESTAMOS ENFOCADOS
EN LOS NIÑOS

Creemos que cuando una comunidad está equipada para cuidar a sus miembros más vulnerables, todos son cuidados y se elimina la pobreza. Por eso que buscamos desarrollar  comunidades – enfocándonos en los niños. Uno de los indicadores más importantes de que las familias, las iglesias y los líderes comunitarios están haciendo un buen trabajo, se ve reflejado en el bienestar de sus niños. Cuando equipamos a las comunidades con las herramientas y los recursos que necesitan para cuidar a sus propios hijos, las capacitamos para que inviertan en su propio desarrollo.