Food for the Hungry Guatemala

Apadrinar un niño

Tu donación de Q100 mensuales traerá esperanza y cambios a la vida y comunidad de tu niño apadrinado. A través de tu patrocinio, Food for the Hungry Guatemala podrá ayudar a toda su comunidad proporcionando alimentos, capacitaciones culinarias y pecuarias, una mejor educación, agua limpia y ayuda en tiempos de crisis. Elige a un niño o niña para apadrinar y luego llena el formulario que aparecerá.

Deseamos crear relaciones que motiven y den fuerza y ánimo a la niñez que vive en situación vulnerable. ¡Bien hecho! Gracias por tu deseo de apoyar.

320-127-0027

Frandon

Tiene 8 años, le gusta jugar carritos, su clase favorita es sociales

En las tardes ayuda a barrer

Granadilla,
Alta Verapaz

320-127-0027

320-127-0037

Osman

Tiene 9 años, le gusta jugar carritos, su clase favorita es dibujar

En las tardes ayuda a barrer en su casa.

Granadilla,
Alta Verapaz

320-127-0037

Mesa de trabajo 1320-127-0010

Daniel

Tiene 8 años, le gusta correr, su clase favorita es dibujo.

En las tardes le gusta ayudar a cuidar a sus mascotas.

Granadilla,
Alta Verapaz

320-127-0010

Mesa de trabajo 1320-127-0009

Cristian

Tiene 8 años, le gusta jugar fútbol, su clase favorita es dibujo.

En las tardes ayuda a barrer en casa.

Granadilla,
Alta Verapaz

320-127-0009

320-127-0042

Gerson

Tiene 10 años, le gusta jugar futbol, su clase favorita es matematicas

En las tardes ayuda a Traer leña.

Granadilla,
Alta Verapaz

320-127-0042

Mesa de trabajo 1320-127-0002

Marlon

Tiene 8 años, le gusta jugar fútbol, su clase favorita es dibujo.

En las tardes ayuda a buscar leña.

Granadilla,
Alta Verapaz

320-127-0002

ESTAMOS ENFOCADOS
EN LOS NIÑOS

Creemos que cuando una comunidad está equipada para cuidar a sus miembros más vulnerables, todos son cuidados y se elimina la pobreza. Por eso que buscamos desarrollar  comunidades – enfocándonos en los niños. Uno de los indicadores más importantes de que las familias, las iglesias y los líderes comunitarios están haciendo un buen trabajo, se ve reflejado en el bienestar de sus niños. Cuando equipamos a las comunidades con las herramientas y los recursos que necesitan para cuidar a sus propios hijos, las capacitamos para que inviertan en su propio desarrollo.